Definitivamente el 2011 fue un año lleno de sopresas, bendiciones y experiencias, que me ayudaron a crecer tanto personal como profesionalmente.

La bendición más grande del 2011 fue definitivamente una personita llamada Juan Diego que cambio totalmente mi vida. No es fácil dar un giro de 180° y pretender que todo va a estar bien en el instante; mucho menos, si es tu primera experiencia como papá.

Esta fue una de las tantas bendiciones del año que terminó. Abandoné por completo esta página para dedicarme a otras cosas, y no puedo negar lo mucho que ME HIZO FALTA propositivo.

Con un nuevo diseño y las energías recargadas, comienzo el 2012 con esta nota y espero poder volverle dedicar el tiempo que se merece a ProPositivo, que me ayuda a tener los pies sobre la tierra.

Todo lo mejor para este 2012, que venga con muchas bendiciones y cosas buenas. Y de las malas, saquemos lo bueno y ´pa lante compañer@s.

Un fuerte abrazo gratis y seguimos en contacto.

Meme